Cuánta independencia visual es posible lograr
Con un lente intraocular trifocal de última generación y una buena selección del candidato, el 90-95% de los pacientes no usa anteojos para ninguna actividad cotidiana: manejar, leer el diario, usar el celular, trabajar en la computadora. El 5-10% restante puede necesitar anteojos en situaciones específicas como leer letra muy pequeña con poca luz.
El lente multifocal estándar da algo menos de independencia: muy buena visión de lejos y de cerca, pero puede ser necesario usar anteojos para la computadora si no es trifocal. El lente EDOF da excelente visión de lejos e intermedia, pero habitualmente requiere anteojos para lectura fina.
El proceso de neuroadaptación
Todos los lentes premium requieren un período de adaptación neurológica de 2 a 6 meses. Durante ese tiempo el cerebro aprende a seleccionar el foco correcto según la situación. Los primeros días y semanas pueden notarse halos alrededor de las luces, algo de incomodidad para leer o visión variable según las condiciones de iluminación.
Este período de adaptación es normal y esperado. La mayoría de los pacientes lo tolera bien sabiendo que es transitorio. Al final del período de adaptación, el resultado visual suele ser considerablemente mejor que en los primeros días post-cirugía.
Quiénes son los mejores candidatos
Los mejores candidatos para lentes que dan independencia de anteojos son personas sin enfermedades retinales ni del nervio óptico, con córneas saludables, motivación genuina para prescindir de los anteojos y expectativas realistas. La selección del candidato es la variable más importante para el resultado final.
Personas con glaucoma moderado-avanzado, degeneración macular o retinopatía diabética significativa no son buenos candidatos para lentes premium, ya que la reducción de la función retinal limita el beneficio del lente. En esos casos el monofocal es la opción más adecuada.
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