Anestesia tópica: gotas en el ojo, nada más
La cirugía de cataratas actual usa anestesia tópica: colirio anestésico aplicado con gotas en el ojo. No hay inyecciones, no hay agujas, no hay anestesia general. Las gotas eliminan la sensibilidad del ojo de manera efectiva y rápida.
El paciente está completamente despierto y consciente durante los pocos minutos que dura el procedimiento. Escucha la música, oye al médico, puede hablar. Solo ve luz (no puede ver los instrumentos). Y no siente dolor.
Qué puede sentir (aunque no es dolor)
Durante la cirugía puede haber momentos de presión en el ojo, que no es lo mismo que dolor. Es una sensación de peso o presión, similar a cuando te presionan suavemente el globo ocular desde afuera. Esta sensación es transitoria y dura segundos.
Algunas personas sienten que "el ojo tira" o experimentan una leve sensación de incomodidad. Es más una sensación extraña que dolor propiamente dicho. La gran mayoría de los pacientes la describe como una experiencia mucho más fácil de lo que imaginaban.
Después de la cirugía: molestias normales
Las primeras horas después de la cirugía puede haber ardor, lagrimeo y sensación arenosa. Esto es la respuesta inflamatoria normal del ojo a la cirugía. Cede con los colirios antiinflamatorios y en la mayoría de los casos desaparece completamente en 24-48 horas.
Si sentís dolor intenso (más que una molestia leve) después de la cirugía, especialmente si va acompañado de ojo rojo y visión borrosa, debés llamar al consultorio inmediatamente. Ese cuadro puede indicar una elevación de presión ocular o una infección que requieren atención urgente.
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